“Ya
vienen, ya entran”, fue el último mensaje que Manuel Espinar,
presidente de la Organización Cultura, Paz y Solidaridad Haydeé-Santa
María y padre de Manu, uno de los activistas españoles que viajaban en
La Flotilla de la Libertad, recibió de su hijo. Eran las cuatro treinta
horas de la madrugada española. Después el silencio y los peores
presagios.
Lo ha narrado Manuel Espinar en una multitudinaria rueda de prensa
celebrada esta mañana en el Ateneo de Madrid. La Flotilla de la
Libertad, compuesta por unos 750 activistas, transporta
aproximadamente 10.000 toneladas de ayuda para la Franja de Gaza. Pero
una vez más Israel ha hecho de su capa un sayo y atacó la Flotilla en
aguas internacionales.
Algunos medios elevan la cifra de muertos a 20 y hablan de más de 60
heridos.- El convoy atacado está formado por seis barcos, y entre los
activistas que viajan a bordo, provenientes de unas cuarenta
nacionalidades, hay tres cooperantes españoles, dos de ellos, Laura
Arau y Manuel Tapial, son cooperantes de la organización Cultura, Paz y
Solidaridad Haydeé-Santa María y el tercero, es un periodista del canal
de televisión Telesur. Los tres, al parecer, se encuentran en buen
estado.
“Yo puedo asegurar –ha declarado Manuel Espinar- que los compañeros a
bordo de los barcos de la flotilla, en ningún momento pensaron que
pudieran ser atacados. Ha habido problemas de permisos, de logística,
etc, pero de ahí, a que el final fuera el que ha sido, no lo podía
sospechar nadie. ¡Cómo iban a imaginar el ataque a un barco de bandera
turca, es decir, de la OTAN!
Las víctimas son activistas que viajan en el buque turco Mavi Marmara y
la acción militar se ha producido en aguas internacionales. Manuel
Tapial ha estado durante los últimos días escribiendo numerosas
entradas en su blog en las que contaba detalles de la expedición, y en
las últimas horas remarcaba la inquietud que le producía la presencia
militar israelí en torno a los barcos.
La acción del Ejército israelí ha tenido una “enérgica respuesta” por
parte de Turquía y de Hamás. El Gobierno de Ankara ha advertido a
Israel de que la acción militar de está noche tendrá “consecuencias
irreparables” y ha llamado a consultas al embajador israelí en Ankara.
Por su parte, Hamás ha llamado a llevar a cabo una intifada contra las
embajadas israelíes. El presidente palestino, Mahmud Abbás, ha
decretado tres días de luto en los territorios palestinos.
En la rueda de prensa, Manuel Espinar, ha denunciado, “ahora vendrán
las mentiras, la intoxicación, siempre hace lo mismo el gobierno
israelí. Ya están diciendo que los solados israelíes han sido recibidos
con palos y cuchillos… Lo cierto es que la carga de la flotilla la
componía, junto a material como cemento, mucho instrumental
informático, cámaras de video, etc, y a eso es a lo que le tienen miedo
en el gobierno de Israel: a la información. Israel sabía el peligro que
viajaba para allá. Ellos controlan las relaciones exteriores entre
estados, pero les ha sobrepasado el hecho de que la sociedad civil
internacional, la solidaridad internacional, ha sido la que ha armado a
estos barcos de todo ese instrumental para la información”.
“El Ejército de Israel no tiene autoridad legal para abordar los barcos
y si lo hiciera, resistiremos de manera pacífica y acudiremos a todos
los tribunales posibles buscando enjuiciar a los responsables”, indicó
el mismo domingo a medios españoles desde aguas internacionales Manuel
Tapial, uno de los miembros de la flotilla a bordo del Mavi Marmara.
Manuel Espinar, el padre de Manu, ha “reivindicado a los muertos
palestinos y los muertos de Iraq, porque parece que los muertos
europeos valen más, parece que tienen otro valor. Los culpables de esta
situación son los países que conocemos como la Comunidad Internacional,
y que es absolutamente incapaz de poner a Israel en su sitio y de
llamar a las cosas por su nombre. El estado de Israel, apoyado por el
imperialismo, no quiere dejar de guerrear. Hoy, ante estos hechos
gravísimos, la pregunta es ¿qué hace el ejército israelí en aguas
internacionales? Claro, que la respuesta nos la podemos dar nosotros
mismos, Israel comete estas barbaridades porque entiende que nada le va
a pasar. ¿Hasta cuándo tanto silencio oficial?”.